Skip to content

Ah que Larry tan irresponsable

junio 15, 2010

Haberse ido al Mundial de fútbol dejando a la ciudad a la merced de narco-bloqueos y sin haber cumplido un año en el trabajo, le gana el adjetivo de irresponsable al alcalde de la ciudad. Y no sólo lo pensamos muchos cuando se fué, sino que hoy la maestra Rosaura Barahona en su editorial en el diario El Norte se lo dice así, con tooodas sus letras: irresponsable.

Así que hay que ser responsables nosotros los ciudadanos, y enviarle un email reclamándole esto. Y claro, también guardar en la memoria el hecho, para cuando a Larry le de por querer ser gobernador, senador o algún otro puesto publico le digamos mediante nuestro voto  “No. Eres irresponsable.”.

Alcalde Fernando Larrazabal Bretón
alcalde@monterrey.gob.mx
Tels. 8130-6558, 8130-6557, 8130-6523 y 8345-4545

Y para los que no tienen acceso a dicho periódico (es de paga), aquí esta el editorial:

“La SEP y los sistemas educativos contemporáneos subrayan la importancia del acompañamiento de los padres en el proceso educativo de sus hijos. Muchos de ellos, sin embargo, confunden el acompañamiento con la suplantación: hacen la tarea, se reúnen en equipos e, incluso, contratan a expertos para realizar el proyecto de ciencias que el chico o su equipo presentan en la feria estudiantil.

Hablar con ellos es casi inútil; pocos entienden que interfieren con el proceso formativo de su hijo al impedirle indagar, reflexionar, hacer, equivocarse y corregir. Y eso da al traste con su sentido de responsabilidad. ¿Para qué va a esforzarse y a presionarse, si siempre lo sacan del apuro?

Como tantos otros valores, el concepto de responsabilidad personal o social se ha transformado con el tiempo. La responsabilidad está vinculada a la libertad, al sentido de compromiso y a la conciencia, es decir, al sentimiento de culpa. Por eso, si alguien es irresponsable y esa irresponsabilidad no tiene consecuencias para él, ¿qué necesidad tiene de responder a sus compromisos? De todos modos, no pasa nada.

La tranquilidad con la que muchos alumnos confiesan no haber traído su tarea o su trabajo es alarmante, pero eso no es lo peor. Lo peor es la nota de la mamá tratando de justificarlo a través de una excusa insólita.

Quienes son educados para ser responsables lo serán siempre o casi siempre. Y aunque a veces tengan la tentación de ser irresponsables, no pueden serlo. Sus papás nunca mandan recados al colegio reclamando cosas absurdas, no tienen que exigirles hacer la tarea ni dejar sus cosas listas para el día siguiente; ellos solos preparan sus trabajos con tiempo, estudian para los exámenes y son puntuales, además de corteses.

Al crecer, llevarán todo eso a su trabajo y a sus relaciones personales o sociales. Y eso no debe ser digno de admiración porque debería ser la norma. Así son y así seguirán siendo porque no saben, no pueden y no quieren ser de otro modo.

Me tocó ser directora de programas en donde había docentes de diferentes áreas. Nunca fui jefa de nadie; no fue necesario porque eran personas responsables y comprometidas. Analizábamos lo que se debía hacer, asignábamos responsabilidades, cada quien hacía lo suyo y todo salía bien.

Si hoy falta una maestra y se le llama, alguna responde: “Es que me acabo de despertar y como iba a llegar tarde, mejor no fui”. ¿Mejor? ¿Cómo puede esa dadora de clases (que no maestra) trasmitir el sentido de responsabilidad a sus alumnos?

Una ilustración clara de la irresponsabilidad es un ex Presidente respondiendo: “¿Y yo por qué?”, cuando le preguntaron por un conflicto en donde él era esencial.

O la de otro Presidente que se fue al Mundial a poner a México en el mapa, mientras México se desmorona.

O la del Alcalde que tras siete meses de haber llegado al puesto necesitó vacaciones y se fue al Mundial porque, además, ya había comprado los boletos y estaban caros. ¿Pero sabe qué sucederá a su regreso? Na-da, nadita, naditita.

Si acaso, sus expertos en comunicación le guardarán la síntesis de los artículos y comentarios publicados sobre el asunto en su ausencia, mismos que ignorará porque para los políticos los ciudadanos no contamos. Y nosotros no queremos contar. Hay responsabilidad personal y social. Este señor es ejemplo de irresponsabilidad en ambos campos.

Si Larrazabal se lanza para Gobernador, los votantes deberíamos recordar su cinismo y castigarlo, pero miles de los quejosos de hoy votarán por él mañana, al olvidar que quien se ufana de ser irresponsable lo será siempre.

Hacer una lista de las irresponsabilidades de los servidores públicos en la historia de este País es una tarea para la eternidad. Los responsables son los menos; la mayoría pregunta por qué y para qué habría de ser responsable, si en México la irresponsabilidad campea por todos lados y nadie paga los platos rotos.

Lo menos que podemos hacer hoy, aquí, es llenar la oficina del Alcalde con cartas, mensajes o llamadas de reclamo por esta falta de respeto hacia su investidura y hacia nosotros. ¿O seguiremos agachados, a pesar de que dejó la Ciudad sitiada por los narcos y se fue tan tranquilo?” – “La irresponsabilidad” , Rosaura Barahona, El Norte online, 15 de junio del 2010, rosaurabster@gmail.com

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: