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‘Corre, no pares… no voltees’

agosto 17, 2010

Adelita Revolucionaria me pide que ponga en el blog este artículo para que los que no tienen acceso al periódico de paga El Norte lo puedan leer. También para que quede como parte de la Historia Contemporanea que le toca vivir a la otrora vanguardista ciudad de Monterrey. Va.

‘Corre, no pares… no voltees’
Los últimos narcobloqueos se registraron este domingo.

Monterrey, México, El Norte, (17 agosto 2010).- Mi esposo y yo salimos el domingo de la iglesia con rumbo a casa de mis suegros. Estuvimos platicando con mi cuñado respecto a la inseguridad que se vive actualmente, y a las 8:30 de la noche partimos rumbo a casa.

Tomamos Fidel Velázquez, vimos que había mucho tráfico y que no había circulación en sentido contrario, y Juan me dice: “Hay bloqueo”. Pasaron dos minutos y empezamos a ver gente corriendo hacia nosotros y escuchamos detonaciones.

En efecto, quedamos en medio del fuego, estábamos estacionados en el carril de alta velocidad de Fidel Velázquez, de sur a norte, justo debajo del puente Bernardo Reyes. No sé en qué momento pasaron las cosas, de pronto estábamos corriendo y Juan sólo me gritaba: “¡Corre, no pares, no voltees, no pares!”. Yo lloraba, gritaba, clamaba misericordia a Dios.

El puente me parecía interminable, me parecía que la gente iba a paso lento, me parecía un sueño. Las ráfagas se oían cerca, muy cerca. Mi corazón latía mas fuerte que nunca, en verdad estaba asustada.

Llegamos abajo del puente, encontramos escenas tristes de niños llorando desconsolados, mujeres en una crisis de histeria (como yo), hombres cargando portabebés con sus criaturas de, a lo mucho, tres meses.

Entramos a un parque que está por la Clínica 28 del IMSS; de ahí le hablamos a mi cuñado, se me hicieron larguísimos los minutos que pasaron para que llegaran mi suegro y mi cuñado.

Llegamos a casa de una tía de Juan y me estabilizaron; así como yo había una chica que llegó buscando refugio. Ellos venían de ver las invitaciones de su boda cuando de pronto escucharon los disparos.

Al poco tiempo llegó la vecina de la tía. En Fidel Velázquez, a tres minutos de llegar a su casa, también le quitaron su camioneta; a ella sí la golpearon.

Pasaban los minutos, se seguían escuchando los balazos, el amarre de las llantas, las sirenas de las ambulancias, el ambiente pesado, los sonidos, los olores, mi presión sanguínea bajaba, parecía parte de una pesadilla.

Horrible. Es la única palabra con la que puedo describir lo que nos pasó.

Los medios solamente mencionan bloqueos, pero las ráfagas que escuchamos fueron reales.

Después de lo vivido doy gloria a Dios de que estamos con vida. “

o-o-o-o-o-o

A mi pobre amigo “Bailaor” le toco que un narquillo le apuntara con pistola a la cara en el narcobloque de Fidel Velázquez. Por buena suerte no paso a mayores.

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2 comentarios leave one →
  1. Johan permalink
    agosto 18, 2010 5:35 am

    Esto es cada vez más frecuente (y por ende: común), pero hay muchas cosas que no salen en las noticias y lamentablemente hacen ver los bloqueos solo como la punta de la lanza.

    • agosto 18, 2010 9:17 am

      Sí, no salen en las noticias. Pero de todos modos nos acabamos enterando via Twitter, blogs, cenas y llamadas entre amigos, etc.

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