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“Carta de amor” – Denise Dresser

enero 10, 2011

Imposible no guardar esta carta. Contiene imágenes hermosas.

“Carta de amor
por Denise Dresser

Días de cinismo de desasosiego, de desconsuelo. Días de sentir, como lo escribiera Shakespeare en “Enrique VI”, que sopla un mal viento que a nadie beneficia. Así se siente vivir en México en 2011. Así se siente contemplar la violencia y los violentos, los asesinatos, el resurgimiento del PRI y el encopetado que lo encabeza.

La atmósfera prevaleciente es escéptica, dura, socarrona, resignada. Usted se preguntará si tiene sentido hablar desde ese músculo terco que es el corazón y mantener la esperanza cuando muchos han intercambiado el optimismo por la amargura, el ánimo por la desesperación, la fe por el fardo de la desesperanza. Parecería que una densa neblina de miedo e incertidumbre se ha posado sobre el País y hace difícil distinguir el blanco del negro, el bien del mal, lo correcto de aquello que no lo es.

Y de allí la importancia de retomar nuestros deberes ante el infortunio: creer y actuar. De reflexionar en las siguientes preguntas: ¿cuáles son las palabras que capturan sus creencias más fundamentales? ¿Puede nombrar un principio que guía su vida? ¿Cuál es la verdad descubierta que lo sigue alentando?

Planteo estas interrogantes con el objetivo -como lo hizo National Public Radio en Estados Unidos- de reunir ideas para escribir una especie de himno nacional, una celebración de la multiplicidad, una cartografía de nuestras convicciones colectivas, una carta de amor al País que llevamos debajo de la piel. Una forma de trascender lo que nos divide para recolectar aquello que nos une a pesar de las preferencias políticas, los prejuicios, el género, la edad.

Se trata de decir “yo creo en México”. Creo en la poesía de Efraín Huerta. En los hombres del alba y las mil voces descompuestas por el frío y el hambre. Creo en el país bello como camelia y triste como lágrima. En la ronca miseria y la gris melancolía. Amplio, rojizo, cariñoso, país mío. Lugar de ríos y lagos y campos enfermos de amapolas y montañas erizadas de espinas. Yo pienso en el futuro nuestro, en la espiga, en el grano de trigo, en el ancho corazón mexicano de piedra y aire.

Mi gran país, un criadero de claras fortalezas. La valentía de Carmen Aristegui. El compromiso de Lydia Cacho. La memoria de Germán Dehesa. La buena huella de Carlos Monsiváis. La inteligencia de Lorenzo Meyer. El tesón de Sergio Aguayo. La generosidad de Consuelo Sáizar. La amistad de Rossana Fuentes Beráin. La visión de Manuel Arango. El compromiso de Marta Lamas. País duradero entre penas y esperanzas carcomidas, gracias a esos mexicanos de alto cielo con vida que nos dan luz y sustento. Mexicanos que son acero y alma y alimento diario.

Yo creo en el patriotismo, en la justicia social, en la creatividad, en la participación, en el servicio, en lo que mira más allá de las fronteras de los hombres varados, cínicos, fríos, con ojos de granito. Yo creo en el amplio país donde caben los homosexuales y los católicos y las madres solteras y la laicidad pública y los que creen en Dios y los que dudan de su existencia. A ratos, triste país donde la cobardía y el crimen son pan diario y a pesar de eso lo quiero. México negro, colérico, cruel y a las vez tibio, dulce, valiente porque en sus calles viven hombres y mujeres de buena voluntad.

Yo creo en México. En el país de rosas o geranio, claveles o palomas, panistas o perredistas, derechas o izquierdas, saludos de victoria o puños retadores. Porque el Corán enseña que Dios nos creó de una pareja única y nos moldeó en naciones y tribus para que pudiéramos conocernos, no odiarnos. Porque debajo de los ojos de fuego y los chorros de insultos y la brutal tarea de pisar mariposas y sombras y cadáveres, hay lo que nos pertenece. Lo que vierte alegría y hace florecer júbilos. Las limpias decisiones de tantos mexicanos que saltan, paralizando el ruido mediocre de las calles, dando voces de alerta. De esperanza. Voces para pelear contra el miedo, la corrupción, la impunidad, el abuso, el ejercicio arbitrario del poder.

Te declaro mi amor, magnífico país. Ojalá muchos más lo hagan. Lancen al aire o plasmen en una hoja de papel o envíen a denise.dresser@mexicanista.com aquello que aprecian de México. Esta patria, vidrio molido, patria navaja, patria rabiosa, patria melancólica, patria abandonada. Pero patria al fin. A ti te mando un corazón derretido, un torpe arrebato de ternura, una lámpara tenue frente a mis ojos, unas ganas inefables de seguir luchando para que el alba sea alba y México pueda ser lo que me imagino. Porque como dice mi amiga la chef Martha Ortiz Chapa, y lo repito todos los días al usar las palabras como espada desenvainada: siempre me gustó ser mexicana; siempre me gustó ser mexicana.” -“Carta de amor”, por Denise Dresser, El Norte en línea, 10 de enero del 2011.

o-o-o-o-o-o

¿En que creo yo? En la libertad que tenemos todos de pensar, sentir, decir, hacer. En el respeto. En la responsabilidad.

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5 comentarios leave one →
  1. Javier Díaz Guzmán permalink
    diciembre 5, 2012 1:51 pm

    Después de leer esto, estoy impresionado, trastornado, asombrado. Estoy de acuerdo que México tiene mucho de bello, de gente buena, de riquezas naturales, pero no por tener esos activos, no debemos perdernos en esos rollos mareadores que más bien pareciera que son como poesía prometedora para aquélla casta “abusada” -abusadora- de que todo este status se mantendrá por el resto de quién sabe cuánto tiempo gracias a¨”ese espíritu noble” del méxicano promedio (la masa, el pueblo) que por esos rollos presentan ante nosotros mismos y ante el mundo como el “conquistado”, “el dejado”, “el sumiso”, “el conformista” del que habla Dresser. Precisamente por esa pasividad unos cuantos someten y exprimen (la naranja, no?) a esa masa “aguantadora” que se dobla pero que no se truena, ¿porqué? Por su idiosincracia, por su origen. La pregunta que me hago: “¿Origen es destino?” ¿Estamos vil e irremisiblemente sentenciados?. Cuando nos suben los precios de alimentos, tarifas, gasolinas, gas, luz, impuestos. Cuando se suspende el servicio del “Metro” por tiempos prolongados. Vean la “reacción” la “actitud” de la “masa” Que hace el pueblo promedio? ¡¡Nada¡¡ y así somos para TODO¡¡¡ Cuando nos enteramos que tal o cual funcionario, político o exgobernante se enriqueció inexplicablemente ¿Qué hacemos? NADA¡¡¡
    ¡Cómo voy a decir: “…soy una mexicana orgullosa de su país…” (Carmen Alvarez); “…nosotros los de abajo hemos hecho millonarios a tantos pelajustanes (sic) que en lugar de amargarnos estamos orgullosos (¿¿??) de ser un país como ningún otro SOMOS TOLERANTES…”: Raymundo Rodríguez; estoy estupefacto. Con razón tenemos esta realidad¡¡¡
    “…yo creo en el patriotismo, en la justicia social, en la creatividad, en la participación…”: Denise Dresser. Perdón pero me reafirmo escéptico, porque simplemente la justicia social no existe y tampoco las demás figuras románticas¡¡ existen los ánimos jusiticieros y los hombres justos, como lo dijera no sé quién ilustre equilibrado. El concepto de “patriotismo” sirve para justificar cuando una “bola” de soldados o policias mueren en cumplimiento de su deber abatidos por el crimen organizado, o para conmemorar a “los niños héroes” pero no como sistema ideal (como el que plantea nuestra admirable y reconocida Denise Dresser), pero sí para sustentar un sistema muy distinto, disfrazado, perverso.

  2. Carmen Alvarez permalink
    agosto 3, 2011 8:07 pm

    Denisse, me encanta esa frase “en el ancho corazón mexicano de piedra y aire”, asi somos los mexicanos, soy una mexicana orgullosa de su país, lo que hoy vivimos a nivel político-económico y que nos está pegando con fuerza, lo vamos a aguantar, tolerar y superar… México país de talentos… México, creo en tí..

  3. junio 8, 2011 11:16 am

    Estimada Denise Dresser. el otro dia me percate en el programa de foro tv con Leo Zukermman que estaban dialogando sobre el sindicalismo en mexico y me gustaria suplicarle su ayudasacandolo a la luz publica relacionado con la corrupcion que impera en el Heroico Cuerpo de Bomberos del DF pro parte del Director Gerneral El 1er Superintendente Raul Esquivel Carbajal y el Secretario General del Sindicato Ismael Flores Figueroa. Gracias

    http://www.bomberosdf.webs.com

  4. raymundo rodriguez almaguer permalink
    enero 12, 2011 11:02 am

    como no vamos a amar a México, lacerado, blasfemado, robado hasta la saciedad, tal parece que se desquebraja,pero veo al que grita en la calle vendiendose para llevar un pan y comerlo junto con su familia, como no voy a amar a mi México, cuando la mujer se desespera porque hoy no hay comida para sus hijos, pero en la tv. la invitan a realizar platillos con recetas fantasiosas, y para calmar su enojo, su ira, su desprecio, ve las novelas creando en su mente imagenes de amores desequilibrados haciendole pensar que el que tiene en su casa vale mas que el galan foto/telenovelesco, porque El si se parte la vida de sol a sol para llegar y decirle “¡vieja hoy si comeremos, me pagaron!”, como no voy a amar a mi Mexico, que nos han saqueado tanto y aun estamos de pie, somos muy ricos pero solo sabemos contar hasta diez como dijo don Facundo Cabral, y voy mas allá nosotros los de abajo hemos hecho millonarios a tantos pelajustanes que en lugar de amargarnos estamos orgullosos de ser un pais como ningun otro SOMOS TOLERANTES, como no voy a amar a Mi Mexico, si tenemos el ingenio mas grande que ningun otro ser humano lo tiene, y mas que nada somos un pais de VALIENTES porque diario nos la partimos todos para sacarlo adelante, y la politica no nos interesa, eso es sofismas, mejor nos interesa llevarle flores a nuestros difuntos, y si nos aumentan los impuestos, no nos importa porque somos muy ricos, pero de adentro, tenemos un corazon abierto, repartimos nuestras desdichas y nuestras alegrias a tal forma que las convertimos en parodias y refranes, y disfrutamos la sonrisa del niño de la calle que juega hasta con una lata vacia, como no voy a ser feliz, cuando disfruto escuchando a mi abuelo recordando como conoció a mi abuela entre las balas de la revolución nació un amor eterno, esto hermanos de raza es lo que Dios le diò a Mexico SANGRE DE UNION, SANGRE DE FAMILIA. CON ESO: ¡NOS BASTA!

  5. enero 10, 2011 6:59 pm

    ¿como no amar a México? sobre todo al descubrir como lo estamos haciendo en estos últimos años , un país que nos tenían vetado ,todo ese inframundo negro infracloacal que nuestro buen padre gobierno tenía tan bien guardado preservando nuestra inocencia , ¿ tendremos que dar las gracias por todos esos años de felicidad inconsciente, que prometen devolvernos en el próximo sexenio? Gracias también por 12 años de reformas postergadas,con Estados alcancías, para las campañas ,con ex gobernadores multimillonarios y corruptores ,desde luego que tenemos que ampliar nuestra capacidad amatoria pues este maravilloso país que da para tanto se lo merece.

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